Saltar el recorrido
Escribinos

Navegación privada para countrys

De la guardia
a la puerta.
Y de vuelta.

La visita escanea un QR en la entrada, escribe la unidad y la app la lleva hasta la casa. No instala nada y no le pedimos ningún dato.

Bajá despacio

“Seguí derecho, en la rotonda la segunda, pasás la plaza y ahí preguntá.”

Hoy el GPS de las visitas es la guardia. Google Maps no conoce la numeración de las unidades, suele tener mal cargadas las calles internas y no está pensado para salir.

La maqueta de un barrio vista desde la guardia, con su boulevard de entrada.

Un QR en la guardia.

La visita lo escanea con la cámara, desde el auto. No baja ninguna app, no crea una cuenta y no le pedimos ningún dato.

Este QR es de verdad: apuntale con el celular y seguí el recorrido desde ahí.

Un cartel con un código QR parado junto a la entrada del barrio.

Escribe la unidad y ve el camino.

La ruta sale de la guardia y se dibuja sobre un mapa propio del barrio. Recién al arrancar se pide el GPS, y si dice que no, sigue con una guía paso a paso.

El mapa del barrio con la ruta dibujada desde la guardia hasta la unidad 64.

Maneja mirando lo que viene.

Giro a giro, con voz y con la velocidad máxima a la vista. La ubicación se procesa en el celular y no sale de ahí.

La vista de manejo: la ruta naranja entre las casas y el cartel con el próximo giro.

Llega a la puerta.

Le decimos de qué lado queda la casa, que es lo que hace falta cuando todas se parecen.

El lote de destino pintado de naranja y el aviso: llegaste, queda a tu derecha.

Y vuelve sola.

Salir de un barrio que no conocés es la otra mitad del problema. Con un toque, la app la lleva hasta la salida, aunque se quede sin señal.

El mapa con la ruta de vuelta hasta la salida y el botón para volver.

Con la cara de tu club.

Cada country tiene su propia app, con su escudo, sus colores y su plano. La visita tiene que sentir que es del club, no de un tercero. Probá con estos tres, inventados:

La maqueta entera del barrio, con sus sectores, y el encabezado con el escudo del club.

De día o de noche según el sol en el barrio, no según el teléfono.

Las calles se ven.
Quién vive, no.

El celular recibe el mapa sin números. El servidor revela una sola unidad: la que la persona ya conoce y escribe.

Plano de un barrio con cientos de lotes en blanco, sin números, y uno solo pintado: el que escribió la visita.
UF 64 Lo único que sabe el celular de este barrio.
  • La ubicación no sale del celular.

    Se procesa ahí y nunca llega al servidor. Está escrito y se puede verificar.

  • No hay un solo nombre.

    Ni en el mapa, ni en la búsqueda, ni en el servidor. Nadie carga quién vive dónde.

  • No queda registrado a qué unidad va nadie.

    El servidor resuelve la búsqueda y no la guarda. No hay historial de visitas.

  • Nada de fotos satelitales.

    Las casas son volúmenes simples: no se ven jardines, piletas ni autos.

  • Sin el QR, no hay nada.

    Quien entra sin el código ve una pantalla neutra. Ni el nombre del country.

  • Sin terceros en la red.

    Ni mapas de afuera, ni publicidad, ni analytics externos. El mapa no le pide nada a nadie.

Lo que no prometemos.

Mejor que lo sepas de entrada.

  • Que sea un sistema de seguridad.

    No autoriza ingresos. Quién entra lo sigue decidiendo la guardia.

  • Que el mapa no se pueda mirar.

    Quien tenga un QR válido ve las calles y la forma de los lotes: lo mismo que cualquier foto satelital.

  • Que la numeración sea un secreto absoluto.

    No se la damos a nadie y reconstruirla exige un esfuerzo deliberado. Decir que es imposible sería mentirte.

  • Que el GPS sea perfecto.

    Depende del teléfono y del arbolado. Por eso siempre queda la guía paso a paso.

“Ya tenemos QR.”

Bien. Eso resuelve quién entra. Esto resuelve cómo llega.

No reemplaza a tu sistema de invitaciones ni a nadie en la guardia: arranca donde ellos terminan.

Cómo llega a tu barrio.

  1. Km 0

    Nos pasás el plano.

    CAD, PDF o fotos, con la autorización del club para usarlo.

  2. Km 1

    Lo convertimos en maqueta.

    Calles, lotes, numeración y club, con tu escudo y tus colores. Si una calle no conecta con la guardia, el sistema frena y lo corregimos.

  3. Km 2

    Lo manejamos.

    Recorremos el barrio con Android y con iPhone, de día y de noche, y probamos 20 a 30 unidades al azar.

  4. Km 3

    Ponemos el cartel.

    Un QR de 30 × 30 cm que se lee desde el auto, y la guardia sabe qué hacer si alguien no puede usarlo.

  5. Km 4

    Lo prueban 60 a 90 días.

    Un piloto con números de uso, sin datos personales. Si sigue, nos ocupamos de lo que cambie: un lote nuevo, una calle cortada.

Lo que vas a querer saber.

¿Hay que instalar algo?

No. Se abre desde el QR, en el navegador del celular. No hay app para bajar ni cuenta para crear.

¿Y si se cae, o se quedan sin señal?

Si se cae, la guardia sigue explicando como hoy: esto suma, no reemplaza. Sin señal, la guía sigue funcionando una vez abierta, y si se cierra la pestaña, se puede retomar para llegar a la salida.

¿Y si la visita no quiere dar la ubicación?

Sigue igual, con una guía paso a paso. El permiso se pide recién al arrancar, y explicando para qué.

¿Funciona en cualquier celular?

Está pensada para iPhone 12 en adelante y los Android comunes. Si un teléfono no puede con el mapa 3D, sigue con la guía paso a paso.

¿Quién mantiene el mapa?

Nosotros: es parte del mantenimiento. Un lote nuevo, una calle cortada, un cambio de numeración. Nos avisás y se actualiza.

¿Cuánto cuesta?

Una venta inicial, que cubre relevar y dibujar el barrio, y un mantenimiento mensual, para que siga funcionando. Depende del alcance: cantidad de accesos, sectores y personalización. Te pasamos el número después de ver el plano.

Quién está atrás

Vivo en un country y conozco el problema desde adentro: llegar a una casa del fondo del barrio, y después encontrar la salida. Por eso hice ViaVisita.

Soy una sola persona, y prefiero decirlo de entrada. Por eso la licencia es perpetua, los archivos se pueden exportar y el código puede quedar en custodia si hace falta.

Facundo Geppert

Llegaste.

Contanos de tu barrio: cuántos lotes, cuántos accesos y quién decide. Te mostramos cómo se vería con tu plano.

Volver a la salida

Las imágenes muestran Las Acacias, un country inventado: sus calles, casas y unidades no existen. Esta página no usa cookies ni analytics.

© ViaVisita