“Seguí derecho, en la rotonda la segunda, pasás la plaza y ahí preguntá.”
Hoy el GPS de las visitas es la guardia. Google Maps no conoce la numeración de las unidades, suele tener mal cargadas las calles internas y no está pensado para salir.

Navegación privada para countrys
La visita escanea un QR en la entrada, escribe la unidad y la app la lleva hasta la casa. No instala nada y no le pedimos ningún dato.
Hoy el GPS de las visitas es la guardia. Google Maps no conoce la numeración de las unidades, suele tener mal cargadas las calles internas y no está pensado para salir.

La visita lo escanea con la cámara, desde el auto. No baja ninguna app, no crea una cuenta y no le pedimos ningún dato.
Este QR es de verdad: apuntale con el celular y seguí el recorrido desde ahí.

La ruta sale de la guardia y se dibuja sobre un mapa propio del barrio. Recién al arrancar se pide el GPS, y si dice que no, sigue con una guía paso a paso.

Giro a giro, con voz y con la velocidad máxima a la vista. La ubicación se procesa en el celular y no sale de ahí.

Le decimos de qué lado queda la casa, que es lo que hace falta cuando todas se parecen.

Salir de un barrio que no conocés es la otra mitad del problema. Con un toque, la app la lleva hasta la salida, aunque se quede sin señal.

Cada country tiene su propia app, con su escudo, sus colores y su plano. La visita tiene que sentir que es del club, no de un tercero. Probá con estos tres, inventados:

De día o de noche según el sol en el barrio, no según el teléfono.
El celular recibe el mapa sin números. El servidor revela una sola unidad: la que la persona ya conoce y escribe.
Se procesa ahí y nunca llega al servidor. Está escrito y se puede verificar.
Ni en el mapa, ni en la búsqueda, ni en el servidor. Nadie carga quién vive dónde.
El servidor resuelve la búsqueda y no la guarda. No hay historial de visitas.
Las casas son volúmenes simples: no se ven jardines, piletas ni autos.
Quien entra sin el código ve una pantalla neutra. Ni el nombre del country.
Ni mapas de afuera, ni publicidad, ni analytics externos. El mapa no le pide nada a nadie.
Mejor que lo sepas de entrada.
No autoriza ingresos. Quién entra lo sigue decidiendo la guardia.
Quien tenga un QR válido ve las calles y la forma de los lotes: lo mismo que cualquier foto satelital.
No se la damos a nadie y reconstruirla exige un esfuerzo deliberado. Decir que es imposible sería mentirte.
Depende del teléfono y del arbolado. Por eso siempre queda la guía paso a paso.
CAD, PDF o fotos, con la autorización del club para usarlo.
Calles, lotes, numeración y club, con tu escudo y tus colores. Si una calle no conecta con la guardia, el sistema frena y lo corregimos.
Recorremos el barrio con Android y con iPhone, de día y de noche, y probamos 20 a 30 unidades al azar.
Un QR de 30 × 30 cm que se lee desde el auto, y la guardia sabe qué hacer si alguien no puede usarlo.
Un piloto con números de uso, sin datos personales. Si sigue, nos ocupamos de lo que cambie: un lote nuevo, una calle cortada.
No. Se abre desde el QR, en el navegador del celular. No hay app para bajar ni cuenta para crear.
Si se cae, la guardia sigue explicando como hoy: esto suma, no reemplaza. Sin señal, la guía sigue funcionando una vez abierta, y si se cierra la pestaña, se puede retomar para llegar a la salida.
Sigue igual, con una guía paso a paso. El permiso se pide recién al arrancar, y explicando para qué.
Está pensada para iPhone 12 en adelante y los Android comunes. Si un teléfono no puede con el mapa 3D, sigue con la guía paso a paso.
Nosotros: es parte del mantenimiento. Un lote nuevo, una calle cortada, un cambio de numeración. Nos avisás y se actualiza.
Una venta inicial, que cubre relevar y dibujar el barrio, y un mantenimiento mensual, para que siga funcionando. Depende del alcance: cantidad de accesos, sectores y personalización. Te pasamos el número después de ver el plano.
Vivo en un country y conozco el problema desde adentro: llegar a una casa del fondo del barrio, y después encontrar la salida. Por eso hice ViaVisita.
Soy una sola persona, y prefiero decirlo de entrada. Por eso la licencia es perpetua, los archivos se pueden exportar y el código puede quedar en custodia si hace falta.
Facundo Geppert
Contanos de tu barrio: cuántos lotes, cuántos accesos y quién decide. Te mostramos cómo se vería con tu plano.